El cliente que se pierde no te avisa que se fue — un día simplemente ya no volvió. Tu sistema sí se da cuenta: sabe la fecha de la última reserva o pedido de cada comensal, y cuando alguien cumple 30, 60 o 90 días sin venir, le manda solo el mensaje correcto — por WhatsApp, SMS o email, según el cliente. Se configura una vez, corre en automático y se frena en cuanto la persona vuelve. Y recuperar a un cliente que ya te conoce cuesta mucho menos que conseguir uno nuevo con publicidad.
En la operación del día a día nadie tiene tiempo de revisar quién lleva un mes sin aparecer. Para eso está el sistema:
No es el mismo caso el que faltó un mes que el que lleva tres. Por eso el flujo sube la intensidad por pasos — y nunca empieza regalando:
Un mensaje genérico recupera algunos. Un mensaje que le habla a la persona — su platillo, su mesa, su ocasión — recupera muchos más. Si tu base está etiquetada con la gestión de clientes premium, los flujos usan esos datos solos:
A la cliente de los viernes de vino le llega "tu tinto favorito ya está en carta"; a la familia de los domingos, "el menú de los peques estrena postre". Mismo flujo, mensaje distinto para cada quien — sin que nadie lo escriba a mano.
El flujo reporta solo: clientes que estaban en reactivación y volvieron a reservar o pedir, visitas que generó cada paso y qué canal contestó mejor. Lo ves en tu panel y en tu resumen semanal — sin pedirle nada a nadie.
Los flujos de reactivación van incluidos en tu sistema — nuestro equipo de implementación te los deja configurados y con tus textos en el arranque. Solo pagas el costo por mensaje del canal que usen (WhatsApp ~$0.02-0.05, SMS y email según tarifas por país), visible en tu panel. Si un mes no sale ningún mensaje, no pagas nada.
En la demo lo calculamos con tu base y dejamos tu escalera 30/60/90 lista para arrancar.
Es un flujo de automatización que detecta al comensal que dejó de venir y le manda un mensaje distinto según el tiempo sin visitarte: a los 30 días un recordatorio de antojo sin descuento, a los 60 una invitación con gancho, y a los 90 una última llamada con la oferta fuerte que tú definas. Se configura una vez y corre en automático.
Por la fecha de su última actividad: cada reserva, pedido o visita registrada queda en su ficha. El sistema revisa tu base todos los días y mete al flujo a quien cumple los días sin actividad. Por eso conviene registrar las visitas: cuantos más datos entran, más atinada es la reactivación.
Salen solos, pero con tus textos y tus reglas: en la implementación dejas escritos los mensajes de cada paso (te damos plantillas base) y defines la oferta del día 90. A partir de ahí el flujo trabaja sin que nadie lo opere — y puedes pausarlo o editarlo cuando quieras.
Sale del flujo al instante: en cuanto reserva, pide o se le registra una visita, se frenan todos los mensajes pendientes. Nadie que ya regresó recibe una oferta de "vuelve" — eso cuida tu margen y la experiencia del cliente.
Por el canal que ese cliente sí lee: WhatsApp para el mercado hispanohablante, SMS para clientela americana y email como respaldo o para piezas más visuales. El sistema tiene los tres y elige según el cliente.
Los flujos van incluidos en tu sistema, con la configuración inicial hecha por nuestro equipo. Solo pagas el costo por mensaje enviado según el canal y tu país (visible en tu panel). Si un mes el flujo no manda nada, no pagas nada.
Agenda tu demo de 15 minutos: revisamos cuántos comensales tuyos llevan más de 30 días sin venir y dejamos tu escalera de reactivación configurada.
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